Monday, November 3, 2014

Con respecto al Miss Venezuela.


En una noche tan linda como esta, cualquiera de nosotras podría triunfar…”

   Para los venezolanos, sobre todo los de algunas generaciones atrás, oír esa letra acompañada de su respectiva melodía y cadencia armónica, originaba una especie de exaltación, una alegría indescifrable, una satisfacción y una expectativa casi desesperante, ya que después de esa música premonitoria vendría lo que para muchos era el símbolo de la idiosincrasia misma del venezolano y todo lo que ello significaba: el concurso del Miss Venezuela. Tengo que confesarlo, yo mismo por años lo sentí de esa manera; quizá eso me da autoridad suficiente para referirme a ese hecho con tanta propiedad. Nombres como Osmel Sousa o Joaquín Riviera han pasado poco a poco al inconsciente colectivo del venezolano (sin ser ellos mismos venezolanos de nacimiento) como piezas fundamentales en el bagaje “cultural” del país. Las coreografías, los vestuarios, el escenario, el eterno y acartonado anfitrión con su contraparte femenina, la música repetitiva y de objetable calidad; todo eso configuraba, año tras año, el afamado y ciertamente reputado concurso del Miss Venezuela. Sin embargo, después de años sin ver el concurso, tuve la oportunidad de ver su última entrega y realmente hay mucha información con respecto al mismo, información que definitivamente valdría la pena hacérsela llegar a los mismísimos organizadores del concurso, no con la esperaza de que corrijan lo incorregible, sino para que se den cuenta de una buena vez que hay personas que realmente conocen lo que tal concurso promueve y están haciendo fuerza para derogarlo de una buena vez y para siempre.
   Empecemos por el comienzo: por alguna razón, el escenario de esta entrega no fue en un pomposo teatro o sala de concierto como usualmente se hacía, sino en lo que parecía ser los mismo estudios del canal anfitrión. Los organizadores podrían decir en su defensa que “el gobierno” no permitiría tales eventos en sus instalaciones públicas (argumento lógico, cabría destacar). No obstante, sin asomo de dudas, quedaría algún lugar privado disponible para un evento de tal magnitud, dispuesto a prestar sus instalaciones a tan magno evento por algún canje en metálico y una buena dosis de promoción. Ese cambio de escenario, en todo caso, seguirá siendo un enigma.
   Entre otros elementos heridos en el proceso se encuentra la escenografía, realmente vergonzosa, muy parecida a su homónimo Miss Chocozuela, digna representación hecha por un programa cómico líder en otras épocas del país. La iluminación realmente deficiente, los bailarines alta y vergonzosamente descoordinados y con coreografías pasadas de moda a un nivel casi ridículo, los trajes de las concursantes, como siempre, de una pomposidad anacrónica y, acompañados de la mala costumbre que sigue intacta, aquella de describir la prenda como si realmente fuese tan importante el hecho de estar cubierta con cristales austriacos o de ser hecha de tela importada de algún lugar exótico de Asia, sobre todo en una sociedad mundial con tal nivel de necesidad y crisis.
   No quiero ahondar en el hecho, yo diría punible, de mostrar a la mujer como una “cosa”, como un pedazo de carne al cual hay que evaluar y qué mejor manera de hacerlo que mostrándola con toda la piel que permita la censura y el horario de transmisión. Muy parecido, y lo repetiré hasta el cansancio, a un desfile de reses. Como dije anteriormente, no quiero ahondar en ese argumento, saquen ustedes sus propias conclusiones.
   El punto que todos esperamos es la última parte del evento, aquella en la que siempre, óigase bien: siempre, se demuestra que las concursantes son unas ignorantes sin remedio y que están en el lugar preciso, en donde solo muestran sus características externas y no necesitan sus capacidades internas, humanas, las que realmente las harían mujeres no solo bellas por fuera sino lo realmente importante, útiles y valiosas. Ahora bien, me pregunto la razón de tal sección, si lo que importa es lo externo y, como no se cansan de corroborar, siempre fallan irremediablemente en su tarea de demostrar que son algo más que belleza física; fallan aparatosamente una y otra vez, por más que les inventen estudios y lo que es peor, por más que realmente estén estudiando carreras universitarias, como si eso fuera lo necesario para convertirse en una persona culta, inteligente, responsable y preocupada por su comunidad. Por supuesto, en esta entrega 2014, la sección de preguntas fue aún más patética porque por alguna misteriosa e ininteligible razón, como muchas de las cosas que acontecen en ese concurso, eran recicladas de otros eventos. Otro enigma sin resolver.
   Por último, no quiero dejar de destacar, la participación patética, ciertamente grotesca y de muy mal gusto (si se puede destacar en ese departamento cuando se habla del concurso del Miss Venezuela) del señor Osmel Sousa, que ahora al parecer se ha convertido en una suerte de pésimo actor cómico o algo así; al menos esa es la versión nueva del señor, después de su participación en aquel otro bodrio de Miami llamado “Nuestra Belleza Latina”. ¿Es que nadie se ha dado cuenta de que ese señor se ha encargado directa y responsablemente de contribuir sólidamente en la transformación de la mujer venezolana en un objeto? Que él ha sido uno de los responsables de que la mujer venezolana desde niña (y lamentablemente los padres arrastrados en esa locura) vea dicho concurso como algo al cual aspirar y no algo de que desdeñar, sin darse cuenta que no solo es patético el hecho de concursar en tal evento, sino que dentro del mismo se han roto reglas éticas y ya es descarado el uso de cirugías plásticas para “corregir” detalles o defectos, mostrando claramente que no solo la forma sino el fondo del concurso está podrido.
   La mujer venezolana, la mujer en general, tiene que entender que ellas no son una cosa que se exhibe, que no son carne que se muestra en un concurso, que no es nada el hecho de ganar un concurso de belleza, que lejos de elevarle el auto-estima a esas niñas incautas, la empequeñece, las transforma en una cosa, un ser inanimado y sexual, únicamente para ser visto y apreciado como tal, precisamente lo que no debe permitirse. La mujer, y en este caso la venezolana, es bastante más que eso, es lucha, es madre, es familia, es estudio, es sangre, es sacrificio, es belleza integral, es ternura, es inteligencia, es bondad, es solidaridad, es ayuda incondicional y es una gran combinación de todo eso y más, elementos que curiosamente no se plasman en la piel. ¿Cuál es la razón para destacar el más simple de todos los atractivos de una mujer, el más azaroso y del que no tienen control las participantes?
   Con respecto al concurso del Miss Venezuela y en general todos esos concursos, terminando en el Miss Universo, no solo deberían de detenerlos, sino deberían dejar de existir e incluso, debería pagar con cárcel todo aquel que promueva dichos eventos. La certeza es casi absoluta de que tal movida, aliviaría a la sociedad de una gran cantidad de fallas a nivel de percepción de la realidad en términos de estética.
   Señoras y señores, deberíamos empezar a ponernos serios y promover lo que nos podría eventualmente sacar de este oscurantismo cultura, intelectual y emocional en el cual navegamos desde hace bastante tiempo y que concursos como el Miss Venezuela (y todos los similares en el planeta entero) no solo insisten en llevar a la sociedad a ese oscuro lugar en donde sitúan a la mujer desde siempre, sino que promueven todo lo malo que cualquier sociedad podría engendrar.

Saturday, July 26, 2014

Israel-Palestina, aquí vamos de nuevo.

Faltan palabras para expresar lo que se siente cuando se ven las imágenes de los niños heridos, los pequeños cadáveres pululando en los pasillos de los hospitales o ruinas de lo que poco tiempo atrás fueron casas u hospitales o museos o cualquier humilde construcción en Gaza. Sin embargo, el problema aparentemente va mucho más allá que eso. Para empezar, la gravedad del asunto debería consistir en la muerte indiscriminada y alarmantemente mayoritaria de civiles, sobre todo niños, mujeres y ancianos. Sin embargo, esa aparentemente no es la gravedad del mismo. El argumento de Israel es que "tiene el derecho de defenderse de los ataques indiscriminados con cohetes por pate de Hamas" y que el resultado de las muertes de niños, mujeres entre otros civiles es consecuencia de las políticas de Hamas en ubicar "escudos humanos" para protegerse. Primeramente, si ese fuese el argumento en realidad, ¿no importaría encontrarse efectivamente con un "escudo humano" para detener el ataque de esa manera o simplemente NO IMPORTA ese hecho con tal de producir el ataque e, importante destacar, fallar dramáticamente en el intento, ya que el 80% de las muertes son civiles? En mi miope visión estratega, creo que hay algo en todo ese argumento que no me convence del todo. Otra de mis grandes intrigas consiste en que desde siempre, o al menos desde su formación, es un hecho bien sabido en todo el mundo que una de, sino el, más eficiente, profesional y poderoso servicio de inteligencia del planeta es el Mossad. Sin embargo, lamentablemente no pueden informarse de dónde se encuentran los famosos túneles del Hamas y, de manera muy bien orquestada como ya han hecho otras operaciones en el mundo, silenciosa y efectiva, ir hasta ellos, asesinar a los terroristas del Hamas y devolverse a casa a cenar y ver las noticias de las nueve. Pero es curioso que no lo hacen de esa manera, lejos de eso el IDF (ejército israeli) va con todo, de la manera más agresiva, bélica y notoria, como si eso fuese una bandera política y contribuyera a la carrera de Netanyahu, como si ya hubiese sucedido en el pasado... ¿o esa es la explicación? Claro, qué importan los muertos palestinos, niños, mujeres, animales, infraestructura, lo que realmente importa es la "imagen" política, entre otras cosas más oscuras, para poder permanecer en el teatro político. Cabe destacar, que pretender decir que Hamas quiere más muertos de su misma gente con el fin de propaganda política es otro argumento bastante corto de patas, ya que si es así en realidad, ¿por qué Israel está contribuyendo a su estrategia asesinando a tanta población civil? ¿Es que acaso la idea es "ayudar" al enemigo? porque hasta ahora, si ese es el argumento, Israel le está siguiendo el juego de maravilla a sus enemigos. Por cierto, el argumento gastado de usar baterías y armamento en o cerca de poblaciones civiles es un hecho mundial. De hecho, todas las baterías anti-misiles en Israel se encuentra en areas o cercanas a areas de población civil, por no especular qué se encontrará debajo de Washington D.C. Otro dato importante con respecto a este último dato, la franja de Gaza es un area con una de, sino la, densidad de población más grande del mundo, 1.8 millones de personas en un area más similar a un gran ghetto que a un país, de manera que sería bastante ingenuo pensar que cualquier recurso armado con el fin de legítimamente defenderse o al menos intentarlo, estuviese en un lugar "sin" población civil.
Todo está mal en ese conflicto y en última instancia, el hecho de que la enorme mayoría de pérdidas sean civiles es un punto absolutamente impresentable.

Monday, May 5, 2014

El miedo a no trascender

Desde que era niño, siempre me fascinaron las historias de hombres y mujeres de otros tiempos, antiguos, lejanos, de aquellas civilizaciones de antaño, perdidas, en donde los detalles de sus relatos bordeaban milimétricamente la fantasía. Eso creo que era bueno porque siendo niño, realmente no podría asegurar qué era más sano y creíble para mi pequeña mente, si la fantasía o la realidad. Lo interesante del caso, incluso ahora de adulto, es darse cuenta que la historia de la humanidad, del mundo como lo conocemos, está plagada desde todas las épocas de gente importante, gente decidida, gente emprendedora, gente que ha trascendido de alguna forma.
Hablando de trascendencia, tal calificativo se le puede otorgar a muchas personas a lo largo de la historia; a decir verdad, una de las maneras de trascender podría considerarse en tener descendencia y por ende, una gran cantidad de humanos “trascienden” a través de ese medio. No obstante, a pesar de que la humanidad ha seguido adelante a través de los siglos gracias a la descendencia de nosotros mismos, no necesariamente ese es el único tipo de trascendencia a la cual voy a hacer referencia en esta oportunidad.
Empecemos por definir, de la manera más simplista que encontré, qué es la trascendencia.
De acuerdo a la Real Academia Española, es como sigue:

Trascendencia.
1. f. Penetración, perspicacia.
2. f. Resultado, consecuencia de índole grave o muy importante.
3. f. Fil. Aquello que está más allá de los límites naturales y desligado de ellos.

De acuerdo a lo que me gustaría significar en este artículo, creo que las acepciones dos y tres serían las más ajustadas.
De manera que a mi criterio, una persona podría trascender de varias formas. Por ejemplo, la obvia sería tener descendencia; justo en ese momento, la trascendencia por definición se daría, ya que el que trasciende continuaría en este mundo a través del hijo o hija.
Otra manera de trascender podría ser con mucho dinero. De alguna forma, alguien que ostente de una gran fortuna podría trascender este plano con las cosas que haya hecho o dejado de hacer en virtud de su fortuna o simplemente, el hecho de permanecer en la memoria de algunos como alguien que pudo jugar con las reglas de esta sociedad y vencer en donde el dinero es de vital importancia.
También podría ser alguien con un gran reconocimiento a nivel laboral, eso permitiría a la memoria colectiva en recordar a esa persona como alguien que hizo algo por su área de trabajo y generalmente, esos logros laborales de alguna forma trascienden tiempo y espacio.
Podría ser con trabajo social, con fundaciones o con algún logro a nivel comunitario o incluso de índole personal y que refleje la inmortalidad del hecho y por consecuencia, de la persona que lo generó.
Definitivamente, creo que hay muchas maneras de trascender cuando ya no estemos en este plano. Sin embargo, veo con cierta ansiedad la posibilidad de no hacerlo, a pesar de las múltiples maneras ya antes mencionadas. Es allí donde el título de este escrito entra en acción. Cuando una persona no tiene ninguna de las maneras que se han mencionado anteriormente y a pesar de ello siente la necesidad de hacerlo, (y que a propósito creo es una necesidad de todo ser humano, siendo una cuestión de tiempo el sentirla como tal) es allí, donde muchos hombres y mujeres probablemente entren en un estado depresivo difícil de salir.
Es lamentable pero desafortunadamente cierto: puede ser que no trasciendas y que tu paso por este mundo sea como el de una hoja seca en medio de una hojarasca.
Quizá, cuando ya no estés, alguien de tu familia o de tus amigos te recuerde en alguna oportunidad, bajo una circunstancia específica; entonces, ¿será eso trascendencia o no? En todo caso, si eso te hace feliz, saber que alguien alguna vez te recordará por algunos segundos, entonces no tenderías por que sentirte ansioso. Pero si eres como yo, probablemente estés aterrado en estos momentos.