Saturday, January 24, 2009

Solo una reflexión - Addendum

Creo que es mi responsabilidad explicar un poco la razón de mis últimas reflexiones, aquellas que me han conducido a este momento particular de mi vida.
Durante los últimos años, por razones que escapan a un somero análisis, he estado experimentando mi vida no desde mi realidad, como debería ser el curso natural de cualquier persona, sino desde el “otro lado de dicha realidad”, al menos un gran componente de ello se ha manifestado. De hecho, creo que ha sido consecuencia, entre otras cosas, de la década de vida a la cual estoy entrando y que evidenciando la falta de balance que ha adobado mis actos desde siempre, ha sido la responsable de que empiece a cambiar de lado, a cambiar de postura, cuando en realidad lo que estoy haciendo es volviendo a donde no he debido partir jamás: mi propia realidad, mi perspectiva, mi propia vida. Esa es la razón por la cual la alteridad es precisamente lo que estoy ejerciendo cuando fijo posiciones con cierto grado de inflexibilidad. Lo curioso, es que no estoy, como sería la norma, tratando de entender al prójimo; estoy ahora tratando de entenderme a mí, estoy tratando de establecer posiciones en mi propia vida que hasta hace muy poco, simplemente eran visiones tanto compartidas como teóricas y no, como bien sabemos, chispas de vida, motores de nuestra existencia y reales fuentes de energía, siendo mucho más que simples teorías de conceptos que aunque suenan muy bien, si no los haces realmente tuyos, si no los incorporas con sangre a tu sistema, no sirven de nada.
¿Cuántas veces me he puesto en la posición del “otro”? y lo que es peor ¿cuántas veces he dejado de “vivir” por pensar en la vida del “otro”? Definitivamente hay que tener un acercamiento con el otro ángulo de las cosas, con el fin de entender mejor el entorno y tener una visión aún más clara de las circunstancias, pero cuando tienes la sensación de haber pasado toda tu vida precisamente en aquel otro lugar, es inevitable que en algún momento sientas la necesidad de ubicarte en un plano más personal, de este lado de la orilla, con una sinceridad y un compromiso contigo mismo nunca antes experimentado, y ese creo es el proceso por el cual estoy atravesando. Citando de nuevo a Jung, ¿será esto parte del famoso proceso de individuación?
Aunque suene extraño (de hecho lo es), mi situación ahora no debería plantearse en qué piensa el otro, qué dice la otra versión de las cosas, sino qué es lo que realmente pienso yo de mí mismo, de mi realidad, de lo que me rodea, de mis posturas, mis valores, mis preceptos, mi identidad, sin máscaras, sin miedos, con propiedad, con convicción. ¿Suena egoísta? lamento decirles que sí, en alguna medida sí lo es; y de no ser así, creo que el proceso no se daría con la sanidad requerida. En todo caso, estoy tratando de hacer mías todas esas ideas y conceptos que en alguna oportunidad empezaron como fantasías grandilocuentes, inalcanzables, idealizadas y que en algún momento de la vida, se ven mucho más cerca de lo que se veían al principio; incluso, tan cerca que puedes apropiarte de ellas. Allí estoy, apropiándome de ellas (o al menos intentando) para ver si hago algo útil con las mismas, para realmente entender si la vida es un poco más que respirar, y tratar de darle un sentido un poco más personal e importante a la trascendencia.
¿La emoción y los sentimientos? Estoy completamente seguro que están aquí conmigo, movilizando aquella parte que no es intelecto, aquella parte húmeda, tierna, aquella que le da combustible a la existencia y que si no fuese por ella, la vida sería una cueva seca y sin esperanzas, ese amor que es tan difícil de definir pero que es lo único que al final, nos ata a nuestros afectos, siendo estos los verdaderos protagonistas de nuestra grandeza.

Tuesday, January 20, 2009

Solo una reflexión.

Después de algún tiempo de meditación y reflexión, he llegado a unas cuantas conclusiones que lejos de ser definitivas, han sido el comienzo de un largo camino de angustias por resolver, de enigmas por descubrir y de otro tanto de preguntas que han sido el resultado natural de aquellas otras a las que he encontrado respuesta.
Es curioso, pero mientras más indago, mientras más me adentro en las profundidades del conocimiento, más percibo lo enorme del camino que se plantea delante de mí. A pesar de esa realidad, no desmayo; y no lo hago, por la simple razón de que una necesidad casi visceral de descubrir las verdades en las cuales navegamos muchas veces a ciegas, me impulsa casi obsesivamente, con la urgencia de completar una labor, que sospecho, no voy a lograr en lo que me resta de vida, así sean muchos años, porque por definición, la verdad absoluta no existe y por ende las verdades absolutas tampoco, y es más que obvio, que las respuestas que busco no son sino verdades a incógnitas que se han planteado en mi vida a lo largo de todos estos años; aunque me aventuro a decir, parafraseando a Jung, que son las verdades que toda la humanidad ha intentado buscar a lo largo de su existencia, simple y llanamente por el motor del inconsciente colectivo. No obstante, esas realidades y preguntas colectivas, cada persona las hace propias, como debe de ser, ya que en cada individuo, la realidad se hace propia, así sea compartida por la humanidad.
Como dejar de destacar las filosofías que plantean dichas preguntas con sus respectivas respuestas, que a estas alturas no dejan de impresionarme, ya que siento que son los intentos del Hombre (a veces acertados, otras veces no tanto) en responder sus inquietudes y de alguna manera, oír lo que quieren oír y en no pocos casos, las respuestas no llegan a satisfacer a muchos de sus seguidores.
Es de destacar las religiones, que gozan de mi más absoluto irrespeto, solo por el hecho de ese componente de control del cual no pueden despojarse por más que quieran.
¿Cómo es posible que las religiones promuevan la ignorancia? El hecho de dejar todo en manos del supuesto Creador y por ende inutilizar la capacidad de raciocinio, es un intento claro de control masivo. Creo firmemente, que lo más grande que el Creador o llámese como se llame, nos ha dado, es nuestra capacidad de pensar, esos escasos mil quinientos gramos de materia gris que nos hace realmente vivir y que sigue siendo la última frontera del Hombre, esa mente potencialmente ilimitada y poderosa que poco a poco se debería desarrollar a su máxima capacidad para realmente ser libres.
Definitivamente, creo tener un camino para la libertad, no la libertad falsa prometida por las religiones y los sistemas políticos, sino una verdadera, una que realmente libere al ser humano de tanta atadura. Ese camino tiene que empezar por el escepticismo. Hay que ser escéptico, por definición. No se puede creer o aceptar una realidad por el simple hecho de ser dicha. Hay que desconfiar como primer paso. Después, gracias a ese escepticismo, hay que indagar, investigar, descubrir y después, si compramos los datos y decidimos creer y asimilar cualquiera que sea la información que se nos haya sido otorgada, bienvenido sea. No existe la fe ciega al menos cuando hay cabida para el pensamiento. No puede haber fe ciega si hay en algún lugar alguna explicación para lo que se imputa. Quizá haya tal fe ciega para aquellos que la necesiten o para los eventos que no tienen alguna explicación más o menos racional. Sin embargo, a estas alturas, no he encontrado casi ningún argumento que no tenga, al menos, una somera explicación en alguna filosofía, escuela de pensamiento o simplemente elemental razonamiento.
Poco a poco, la humanidad se va volcando a otro sistema de creencias, en donde el razonamiento crítico esta jugando un papel importante. O quizá, soy yo el que estoy en ese estado y achaco a la humanidad entera tal nivel de revelación personal. Desde tiempos antiguos, se pregonaba el fin del mundo, la pregunta sería, ¿no está el fin del mundo cerca para las personas que mueren? Por ende, en virtud de la cercanía a la muerte que todos compartimos, ¿no está cerca el fin del mundo para todos y en cualquier época? ¿No vamos a morir y por ende nuestro mundo como lo concebimos va a acabar? Es evidente que una conclusión como esa explicaría el por qué desde hace tantos y tantos años, la cercanía del fin del mundo ha sido un concepto tan sobado y tan manipulado por el Hombre.
Hace quinientos años, no se conocía la Ley de la Gravedad. Lejos de eso, no se planteaba siquiera la búsqueda de la explicación del por qué una piedra lanzada al cielo caía al cabo de unos segundos. Simplemente, no se planteaba. De igual manera, hay cosas que suceden ahora, que probablemente ni siquiera nos planteemos como intriga; sin embargo están allí, y quizá en los próximos quinientos años, alguien comentará de lo evidente de esas leyes y cómo no éramos capaces de siquiera planteárnoslas, exactamente como sucedió con la Ley de Gravedad. Esa sería una explicación quizá a los fenómenos paranormales o algunos de los eventos que nos suceden y no le encontramos explicación lógica.
La magia, la filosofía Hermética, las sabidurías de civilizaciones antiguas como la Egipcia, entre otras, tuvieron mucho de verdad. Sin embargo, a lo largo de los siglos muchas cosas, sino la totalidad de ellas, se han perdido, se han difuminado en el olvido, bien sea por efecto natural del tiempo o por malintencionada ejecución, precisamente prevista para evitar el despertar de la Humanidad. Y esto me da más argumento para detectar el control que desde siempre se ha querido tener sobre nuestros semejantes y vuelvo a tocar las religiones como elementos importantes en la anulación de nuestra capacidad de pensar, de razonar, y por ende, nuestra vulnerabilidad a ser controlados casi por cualquier cosa. Desde siempre ha sido de esa manera.
No quiero dejar de lado a los gobiernos mundiales, sin excepción, que de igual manera que nuestros amigos los clérigos, se han encargado de promover ininterrumpidamente el corrupto, deteriorado y maligno sistema de educación, que lejos de educar, no ha hecho sino enterrarnos en el más absoluto oscurantismo y nos ha hecho navegar en la más fría y oscura ignorancia, con el mismo propósito de controlarnos, ya que alguien que no piense está dormido, y alguien dormido, evidentemente es muy fácil de controlar. Sin embargo, es nuestra deber, nuestro derecho, e incluso nuestra labor como seres pensante y racionales, el no dejar que eso siga sucediendo. Tenemos que, imperativamente, zafarnos de esos controles que no son más que la incapacidad de pensar de manera crítica, forzadamente impuesta a lo largo de los siglos por un puñado de controladores para sacar el mayor provecho de la situación.
Nuestra labor para con nosotros y para con nuestros descendientes, que no son sino los descendientes de la Humanidad, es librarnos de la atadura de la ignorancia, y eso se logra con la investigación concienzuda, con la reflexión profunda, con la búsqueda sin descanso de las respuestas a cualquier pregunta que se nos antoje y que en la sociedad actual, se puede encontrar en casi todo lo que nos rodea.

Tuesday, January 13, 2009

Don't kill me, brother.

 I've been involved in so many arguments the past two weeks, via personal conversations, e-mails, blogs, notes and some other kind of communication resources, that I could hardly handle the overwhelming amount of information that I was getting and sending. All of that display of interaction, back and forth, has been originated due to the recent Arab-Israeli conflict, specifically, the carnage in the Gaza Strip. My concern has been, is, and will be, the so called "collateral damage" or civilian casualties. I simply call it "unfortunate-innocent-civilian-killings-mostly-women-and-children". To me, the picture can't be clearer. The Israelis are using this carnage to get the favors of the voters. We have to remember that israeli elections are coming soon and apparently the motto is: "The more arabs killed, the more powerful we are", kind of thing. That's the only conclusion I drew, given that the israeli army is arguably the fourth most powerful army in the world and Israel boasts about having the best intelligence agency in the world (Mossad) so, why don't they send a commando operation to kill the real enemy, meaning the Hamas leaders? It's obvious that an operation like that wouldn't make enough noise in order to take that action as political propaganda, and that's where I really feel that life isn't worth it. How is it possible that a political force can kill hundreds of innocent people only for propaganda purposes? I really want to believe that all of that is just an enormous creation of my sick mind; but sadly, everything points to that conclusion, otherwise, what's the reason of bombing one of the most populated areas in the whole world? There's no way to be "precise" in such conditions. Let's be clear, I have no reason to be against the israelis, as a matter of fact, there are a lot of israelis against the actions in Gaza, but evidently, they're not publicly noted, it's not convenient that kind of information; but, the israeli leaders have proven throughout the years, that if they respected the UN when they granted them the state status, why not respect them with the other 100 plus resolutions the UN has declared against Israel? too convenient, isn't it?
To me, there's no way out. The israelis apparently are not seeing that right now, they are creating, nurturing, developing terrorists, created because of the brutality of their actions. At this very moment, a palestinian boy is giving birth a revenge wish that maybe he or she didn't have until now; or maybe, a little boy wasn't so sure to become a martyr until now and eventually, we'll have to wait until terrorist attacks start in Israel, and we all are going to condemn the palestinians and the "game" will start all over again and again and again.
 People, with violence we don't achieve peace, that's a fact. If we keep bombing each other, whether with home-made rockets or with sophisticated weaponry, whether with a fanatic wrapped with TNT or with State terrorism, we're not going to achieve anything but more violence. Is that too hard to understand? or are too many interests involved, enough to make us forget the lives of innocent people? If that's the case, damn! we are wrong, very wrong.