Creo que es mi responsabilidad explicar un poco la razón de mis últimas reflexiones, aquellas que me han conducido a este momento particular de mi vida.
Durante los últimos años, por razones que escapan a un somero análisis, he estado experimentando mi vida no desde mi realidad, como debería ser el curso natural de cualquier persona, sino desde el “otro lado de dicha realidad”, al menos un gran componente de ello se ha manifestado. De hecho, creo que ha sido consecuencia, entre otras cosas, de la década de vida a la cual estoy entrando y que evidenciando la falta de balance que ha adobado mis actos desde siempre, ha sido la responsable de que empiece a cambiar de lado, a cambiar de postura, cuando en realidad lo que estoy haciendo es volviendo a donde no he debido partir jamás: mi propia realidad, mi perspectiva, mi propia vida. Esa es la razón por la cual la alteridad es precisamente lo que estoy ejerciendo cuando fijo posiciones con cierto grado de inflexibilidad. Lo curioso, es que no estoy, como sería la norma, tratando de entender al prójimo; estoy ahora tratando de entenderme a mí, estoy tratando de establecer posiciones en mi propia vida que hasta hace muy poco, simplemente eran visiones tanto compartidas como teóricas y no, como bien sabemos, chispas de vida, motores de nuestra existencia y reales fuentes de energía, siendo mucho más que simples teorías de conceptos que aunque suenan muy bien, si no los haces realmente tuyos, si no los incorporas con sangre a tu sistema, no sirven de nada.
¿Cuántas veces me he puesto en la posición del “otro”? y lo que es peor ¿cuántas veces he dejado de “vivir” por pensar en la vida del “otro”? Definitivamente hay que tener un acercamiento con el otro ángulo de las cosas, con el fin de entender mejor el entorno y tener una visión aún más clara de las circunstancias, pero cuando tienes la sensación de haber pasado toda tu vida precisamente en aquel otro lugar, es inevitable que en algún momento sientas la necesidad de ubicarte en un plano más personal, de este lado de la orilla, con una sinceridad y un compromiso contigo mismo nunca antes experimentado, y ese creo es el proceso por el cual estoy atravesando. Citando de nuevo a Jung, ¿será esto parte del famoso proceso de individuación?
Aunque suene extraño (de hecho lo es), mi situación ahora no debería plantearse en qué piensa el otro, qué dice la otra versión de las cosas, sino qué es lo que realmente pienso yo de mí mismo, de mi realidad, de lo que me rodea, de mis posturas, mis valores, mis preceptos, mi identidad, sin máscaras, sin miedos, con propiedad, con convicción. ¿Suena egoísta? lamento decirles que sí, en alguna medida sí lo es; y de no ser así, creo que el proceso no se daría con la sanidad requerida. En todo caso, estoy tratando de hacer mías todas esas ideas y conceptos que en alguna oportunidad empezaron como fantasías grandilocuentes, inalcanzables, idealizadas y que en algún momento de la vida, se ven mucho más cerca de lo que se veían al principio; incluso, tan cerca que puedes apropiarte de ellas. Allí estoy, apropiándome de ellas (o al menos intentando) para ver si hago algo útil con las mismas, para realmente entender si la vida es un poco más que respirar, y tratar de darle un sentido un poco más personal e importante a la trascendencia.
¿La emoción y los sentimientos? Estoy completamente seguro que están aquí conmigo, movilizando aquella parte que no es intelecto, aquella parte húmeda, tierna, aquella que le da combustible a la existencia y que si no fuese por ella, la vida sería una cueva seca y sin esperanzas, ese amor que es tan difícil de definir pero que es lo único que al final, nos ata a nuestros afectos, siendo estos los verdaderos protagonistas de nuestra grandeza.

2 comentarios:
No sé cómo llegué a tu blog, pero lo encuentro interesante y me siento identificada en parte con tus reflexiones. Chévere encontrar una persona que tenga ciertas afinidades en la forma de pensar.
Seguiré leyendolo :)
Sencillamente excelente, tus reflexiones hacen que el lector(a) viaje a su propio interior, para ver ese ser que dejamos colgados un dia y sin saber y que en algun momento queremos recuperar.
Anotandome como lectora fiel de tus escritos...
Mil gracias...
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