Monday, June 15, 2020

...después de la pandemia.



Si algo ha traído la pandemia originada por el COVID-19, aparte de señalar la obsesión desproporcionada de las mujeres por los salones de belleza, ha sido el derrumbe de algunas importantes y significativas instituciones y pensamientos en general que se han permeado dentro de la sociedad moderna desde hace mucho tiempo. Queda de nosotros el revisar dichos derrumbes y ver si adoptamos la nueva realidad sin ellos o, como ha sucedido en otras ocasiones, seguir con ellos a pesar de las ruinas originadas a partir de la tragedia que nos tocó vivir. Sin embargo, no pierdo la esperanza de que aprendamos de ellos y esa es la razón por la cual planteo estos temas con pasión. Quizá esa esperanza se concrete algún día no muy lejano.


1. LECTORES DEL FUTURO:

Psíquicos, videntes, pitonisos, brujos, clarividentes, adivinadores, vaticinadores, hechiceros; todos ellos personajes interesantes y encantadores de la cultura popular, supuestamente capaces de ver el futuro o al menos algunos de ellos pretenderlo de una manera convincente. No obstante, algunos de estos personajes, sino todos, reclaman el hecho de que ciertos de nosotros ponemos en dudas sus supuestas visiones futurísticas porque según ellos son absolutamente verídicas, confiables y verificables (aunque rara vez haya sido el caso). Pues bien, vamos a revisar lo que ha sucedido recientemente en el mundo y dejaremos que los hechos, como suele suceder, provean claridad a la situación.
Qué sucedería si en algún momento dado, en medio de la normal y rutinaria vida diaria, alguien pretendiera advertir no solo a su  comunidad o ciudad, estado o país, sino al continente entero y porqué no, al planeta en su totalidad, de un nuevo virus que va a paralizar y poner de rodillas al planeta en cuestión de semanas o cortos meses, que alteraría la economía mundial, particularmente la estadounidense y la pondría al borde del abismo, que sería la pandemia mundial más severa de los últimos cien años ¿alguien en su sano juicio le creería?
Es a finales de año donde abundan las predicciones y visiones de futuro, junto a las resoluciones de año nuevo, muy populares en la sociedad actual. Las predicciones son parte integral de esos comienzos de año que a muchos emocionan, asustan o inquietan; sin embargo, no hubo ni uno de los llamados visionarios o psíquicos que tuviera la visión, la intuición dada por sus habilidades sobrenaturales o el simple tino, de “ver” la magnitud de lo que venía, de calibrar la enormidad de la circunstancia que nos involucraría a todos, y cuando digo a todos no caigo en exageración o hipérbole, es literalmente al planeta entero, quizá excluyendo a la Antártida o algún otro mínimo o perdido territorio, pero salvo esas extrañísimas excepciones, al menos 180 y tantos países han sucumbido ante ese detallito que, a pesar de ser veloz en propagación, inusual en lo nuevo de su formato, raro en su origen y mortal en bastantes de sus casos para ser una afección pulmonar principalmente, no hubo manera de que los grandes, poderosos y “verídicos” psíquicos, visionarios o “profesionales” de ese tipo, pudieran siquiera sugerirlo, mucho menos efectivamente predecirlo. Extraño como mínimo, aunque ciertamente capcioso. A mí criterio queda absolutamente comprobado y sin lugar a ninguna duda razonable, el adjetivo calificativo de charlatanes a todos aquellos que jactanciosamente dicen llamarse psíquicos o cualquiera de los nombres antes mencionados.

2. PIADOSOS:

Este tema me toca de cerca ya que parte de mi familia inmediata se encuentra en esta categoría. Estos personajes supuestamente enviados por el mismísimo creador del universo, alardean entre muchas otras cosas de tener una línea de comunicación directa con el “todopoderoso”, algo así como un celular personal en donde a discreción del omnipotente o de su supuesto intercesor personal se produce una actualización tanto de noticias como de peticiones y otra cantidad de situaciones como por ejemplo la de las profecías y es allí donde, en este caso en particular, nos compete la veracidad de dichas visiones futuras. En alguna de esas comunicaciones directas con “Dios”, se profetiza el futuro, se “ve” el porvenir como cualquier hechicero de feria, pero en el contexto de una institución “seria” y un personal “calificado” y en todo caso aceptado socialmente para tales menesteres, como lo son sacerdotes, pastores, diáconos de iglesias, profetas propiamente dichos, visionarios religiosos, apóstoles modernos (lo que sea que eso signifique en realidad) y demás personeros en las instituciones religiosas. Hasta este punto creo dudar seriamente que la pandemia mundial haya sido apuntada solo para seculares y no para la población creyente, algo así como las famosas plagas de Egipto y que incluso allí, si no había la marca en las casas de los judíos las plagas se los llevarían de igual manera que a cualquier impío sin perdón. El pequeño, insignificante y poco notable detalle de la pandemia mundial del COVID-19 (insertar ironía a su máxima expresión en esta línea del texto), que ha hecho arrodillar al planeta entero y lo ha sumergido en angustia, incertidumbre, desesperanza y muerte, no fue previsto ni tangencialmente por el omnisciente creador del universo, detalle que ha impactado no solo a los impíos sino a piadosos también, visión que en su momento hubiese servido para la protección y prevención de sus creyentes, reales, comprometidos; pues no, ni una vaga advertencia mientras se acercaba el momento, ni siquiera durante el mes en que el supuesto mesías aparentemente nació, ni en ese momento hubo una advertencia siquiera vedada, sugerida, enmascarada en una parábola... ¡Nada de nada! Por supuesto, siempre está el comodín de las advertencias antiguas como el final del mundo y demás maldiciones prometidas para el final de los tiempos y que son de suficiente amplio espectro como un buen antimicótico, y que entra dentro de ellas no solo esta pandemia sino las demás que vengan antes de que el mundo literalmente se acabe, algo así como en unos cuantos millones de años y que será no por ninguna tribulación satánica, el Armagedón o una batalla celestial entre el “bien” y el “mal” sino porque literalmente va a ser el tiempo en que el sol, nuestro astro rey y verdadero dador de vida, tiene previsto durar y una vez apagado no va a ver ni “Dios”, ni dioses, ni nada que nos salve. Por cierto, me llama poderosamente la atención el hecho de que ha habido una pausa atípica y ciertamente inexplicable en la ejecución de milagros de sanación, curiosamente en estos momentos que tanto se necesitan. Me pregunto dónde se encuentran los pastores y sanadores de las iglesias que con tanto ahínco ejecutan sus milagros sanadores en sus servicios regulares cuando ahora mismo, están muriendo literalmente decenas, cientos y hasta miles de personas al día. ¿No sería este un momento justo y preciso para... sanar? Entonces, ¿son charlatanes o son invenciones de mi mente impía y falta de fe?

3. POLÍTICOS POLITIQUEROS:

Es muy importante destacar el hecho de que los políticos y los gobiernos a los que representan ya habían sido advertidos desde hacía años atrás de la posibilidad seria de una pandemia, sobre todo después del SARS y el MERS. Innumerables conferencias científicas han estado advirtiendo el hecho de que el planeta no estaba preparado para tal evento mundial. Los políticos, en medio de su absurda necesidad de mostrarse como salvadores de lo que sea, han insistido desde siempre en mostrarse rimbombantes en vez de ocuparse sin reparar en lo sonoro de sus ocupaciones, mostrando constantemente lo que ellos y sus asesores han considerado la mejor manera de hacerse ver como indispensables, cuya manera es la ruidosa realidad militar o la otra ruidosa realidad del problema de inmigración entre países o el narcotráfico, que, no me  malentiendan, aunque son realidades problemáticas y de una manera u otra hay que enfrentar y regular, no necesariamente son las más urgidas de recursos y de necesidades, por ejemplo, ya que muchos países incluyendo algunos de los más afectados por la pandemia, como España, han sufrido recortes presupuestarios destinados a la salud e investigación durante largos años. Lo mismo ha sucedido con Estados Unidos de América, y entre las últimas acciones relevantes al caso en cuestión se destaca la de Donald Trump que entre las primeras cosas que hizo, una vez en la Casa Blanca, fue desmantelar una oficina dedicada a enfrentar cualquier tipo de pandemia mundial (algún parecido con la realidad no es coincidencia) pero como había sido establecida por el presidente anterior y adversario político, fue desmantelada poco tiempo antes de que el COVID-19 hiciera su entrada triunfal.
He notado con alarma como se ha politizado este lamentable evento mundial. Los gobiernos de Izquierda se lo acuñan a los de Derecha y viceversa; de una manera u otra, todos con el fin de adjudicarse o una salida, o la solución, o imputar la culpa o la responsabilidad al adversario, como suele suceder en el ámbito político y nunca asumir las propias responsabilidades, de haber en todo caso. Es un espectáculo ciertamente patético el ver como algunos gobiernos se adjudican triunfos pírricos por la cantidad de infectados o muertos, sin tomar en cuenta lo caprichoso de este virus en ese particular y que no necesariamente dichos resultados obedecen, al menos en su totalidad, a supuestas medidas de control impuestos por ellos; y en el otro lado del espectro las acusaciones y señalamientos basados en las mismas cantidades, pero de manera negativa, un espectáculo aniñado y digno de reprensión. Es realmente perturbador ver como se pelean los resultados, los datos numéricos, sin tomar en cuenta que dichos números son y fueron en realidad seres vivos, familiares de alguien, humanos, personas.
La eterna necesidad de mostrar los músculos con unas fuerzas armadas robustas, para una defensa de un conflicto bélico que en la enorme mayoría de los casos nunca llega, pero de muy sonoro tenor, con sus desfiles con tanques y armamentos diversos y todo lo referente a la guerra. De igual forma la inmigración, y si es “ilegal” aún mejor.  Mientras tanto, lo verdaderamente importante, la salud, la investigación científica, el cuidado holístico de su población que sigue siendo el recurso más importante de un país, eso es un proceso silencioso, sin mucho ruido y menos nueces, por ende, no habría que prestarle mucha atención, ¿cierto? Bueno, por lo pronto, cuando llegue algún tipo de pandemia no creo que sea tan seria; en todo caso, ¿qué tan seria se pude tornar? Vamos a ver si después de esto que el planeta entero ha padecido, sin reparar en el sistema político o tendencia de pensamiento, de una vez por todas sucede que los políticos y la gente en posición de poder empieza a legislar y proponer soluciones dirigidas a lo verdaderamente importante como ha demostrado ser la salud colectiva, la ciencia, la tecnología, la investigación, el trato justo y ético a los animales, el medio ambiente y la naturaleza en general, la libertad en todas sus facetas, y ver a las personas que apasionadamente siguen a dichos personajes de la política presionarlos para ese mismo fin y dejar de ser ligeros en sus apoyos y permitirle a esos idiotas salirse con la suya siempre.
Veremos lo que sucederá de ahora en adelante con ellos y con los responsables de que sean elegidos.

4. SECTOR PRIVADO E “INFLUENCERS”:

Dinero, dinero y más dinero. Hablemos claro, el dinero es maravilloso, definitivamente una necesidad fundamental y necesaria, sin lugar a dudas. Sin embargo, anteponerlo a otras cosas de importancia similar, sacrificar verdaderos valores y nobles intereses por el nunca mejor llamado vil metal, allí es donde se complica el panorama. Bastaría destacar la excesiva valoración de los protagonistas del entretenimiento, entiéndase deportistas y artistas con respecto a otros protagonistas de nuestra sociedad. Insisto, no me malentiendan, en realidad el problema radica no en la obscenidad de millones que gana un deportista o un artista, el problema se manifiesta en el enjuto monto que gana un científico o un docente, por ejemplo. El meollo del asunto consiste en la desigualdad financiera entre elementos de la sociedad que contribuyen a distintos niveles. No quiero ser aventurado y generar controversia en torno a qué es más valioso para la sociedad, si el entretenimiento o el cuidado de salud o la enseñanza, en realidad es un proceso complejo el evaluar la importancia de dichos sectores; sin embargo, sí se puede de alguna manera calibrar las diferencias en ganancias metálicas, y tomo estas en particular porque desafortunadamente estas son las que nos hacen vivir plenamente en sociedad, aunque algunos hippies contemporáneos o pensadores teóricos lo pretendan negar. ¿Qué lectura arroja el hecho de que un beisbolista gane, por ejemplo, 35 millones de dólares al año y un maestro gane un promedio de 50 mil dólares en el mismo periodo de tiempo? Destaco la diferencia entre ellos y en todo caso, de hacer una re-evaluación, abogo porque no se baje el sueldo al deportista, con énfasis sugiero que se levante el del maestro o en el peor de los casos encontrarse en una mitad un poco más sesgada hacia el sueldo del deportista. Es una cuestión de prioridades, de escala de valores. Cómo se va a forjar una sociedad si el valor al cual apuntan los niños u adolescentes es el ser deportista (muchas veces y tristemente promovido por los mismos padres), no por el valor intrínseco del deporte y sus virtudes tanto físicas como mentales sino por la posibilidad de ganar millones. Cómo se va a desarrollar una sociedad si todo gira en torno al entretenimiento, ya que es lo más apuntado por la generación emergente en virtud de su recompensa en metálico o por su aparente caricia suprema al ego, detalle que cae como anillo al dedo a una generación cada vez más urgida de reconocimiento a como de lugar e inmediatista y no motivada por genuinos talentos sedientos de logros y a la espera de desarrollarse, sino por la frívola necesidad de atención. Cómo vamos a salir de la ignorancia y abrazar los retos que el futuro trae a nivel tecnológico, científico, investigativo, filosófico, si todo lo que promueve esta sociedad actual es la cultura anti-intelectual inundando todos los sectores, el embrutecimiento colectivo por medio de la distracción masiva que generan bien sea los deportes o el entretenimiento, que insisto, tienen su lugar en una sociedad sana, pero no al nivel de protagonismo que poseen en la actualidad ya que es absolutamente innecesario y ciertamente peligroso para el futuro casi inmediato. La proliferación de las redes sociales como una fuente y voz “autorizada” de cualquier cosa, como promotoras de la satisfacción inmediata, como impulsadora de los mal llamados “Influencers” que en realidad no influyen nada de valor en la sociedad, sino que lo único que hacen es promover marcas comerciales para sus fines económicos, simple y llano intercambio comercial. La última vez que revisé, “Influencers”, como la palabra lo indica, son personas que “influyen” a sus congéneres a convertirse en mejores personas, a crear, a cultivar lo inmaterial, las artes, las ciencias, etc., esas personas hasta donde recuerdo eran de la talla de Beethoven o Mozart en la música; Cervantes o Shakespeare en la literatura; Picasso o Dalí en la pintura; Le Corbusier o Gaudí en la arquitectura; o por nombrar a algunos más: Aristóteles, Lincoln, Darwin, Alejandro “El Grande”, Colón, Newton, Gandhi, Mandela, Madre Teresa, por ejemplo; no una caterva de adolescentes cronológicos o mentales que promueven un contenido de una idiotez sin parangón y que el único mérito que tienen es que los “siguen” en las redes sociales miles o millones de adolescentes como ellos. Vamos a ver qué responsabilidad van a asumir dichos “Influencers” con respecto a lo que sucedió con el Coronavirus y vamos a ver si la sociedad vuelve la mirada un poco a la ciencia y a la investigación una vez nos dimos cuenta de qué es en realidad lo importante en una sociedad, después del horror que hemos pasado con esta última pandemia.

5. TEORIAS DE CONSPIRACIÓN O CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA:

Yo mismo me considero un teórico de la conspiración por antonomasia. Me encantan, encuentro dichas explicaciones alternativas absolutamente verosímiles en muchos de los casos, me estimulan no solo la imaginación sino el pensamiento crítico y las siento como un verdadero ejercicio para el pensamiento lógico. Podríamos estar largas horas disertando acerca de ellas: desde el alunizaje hasta el chupa-cabras; desde el asesinato de Kennedy hasta los chem-trails; desde el flúor en el agua hasta los anunnakis; desde el 9-11 hasta las vacunas; desde el área 51 hasta el aeropuerto de Denver; desde Stonehenge hasta las líneas de Nazca. Hay muchas, diría que incontables, y es ciertamente entretenido discutir y recrearse en ellas, incluso las de evidente locura o de probabilidades casi nulas. No obstante, muchas de ellas son no solo posibles sino bastante probables. Por supuesto que en esta categoría de las conspiraciones no podía faltar la de una pandemia mundial, ¿qué podría ser más terreno fértil para una conspiración que algo como eso? Definitivamente era cuestión de esperar un poco hasta empezar a leer, incluso en portales de noticias serios, conspiraciones sobre el COVID-19. Pero creo que sería muy irresponsable de mi parte, en virtud del costo en vidas humanas que ha acarreado, saltar a la teoría de conspiración de turno sin antes realmente observar y analizar los datos que se nos presentan. Como les comento, para mí sería extremadamente fácil acuñarle una conspiración a toda esta locura que ocurrió, sigue ocurriendo y muy probablemente seguirá ocurriendo de alguna manera, sin embargo, a pesar de ello y de mi proclividad al dilema, también tengo que aceptar que las posibilidades reales de que algo como esto hubiese sucedido no estaban en el terreno de lo remoto o imposible. Era muy probable que algo así ocurriera, los recortes y falta de estímulo en materia de sanidad y ciencia a lo largo de todo el planeta han sido un problema cierto para aquellos que lo notamos; la explotación de los animales a lo largo y ancho del globo no es un secreto, la falta de protocolos de higiene e incluso de los más mínimos mecanismos de seguridad en el traslado, intercambio, transacciones legales e ilegales de animales vivos en centros de comidas o mercados, todo esto en ciertos países del mundo como China, por ejemplo, no eran ni han sido secreto y han operado por largo tiempo, junto a las advertencias científicas y médicas las cuales han sido dadas, de seguir con esas costumbres primitivas; la comunidad científica ha advertido de una pandemia con estas características desde hace mucho tiempo y ha destacado, tristemente, la incapacidad de la sociedad moderna de enfrentar con éxito algo así, como efectivamente sucedió. Es decir, la advertencia era muy clara y tenía nombre y apellido. Lamentablemente la conocimos en persona de la manera más brutal y contundente. De tal manera que pensar en un virus que desarrollaron en China para decimar el exceso de población o el malvado de Bill Gates desarrollando su plan para luego acabar con media humanidad gracias a la vacuna que él mismo y sus cómplices sacarían al mercado o que Estados Unidos lo desarrolló y luego lo plantó en China como una “Bandera Falsa” para no solo herirles la economía sino culparlos y así tener una guerra frontal con el gigante asiático o que se desarrolló para arrodillar a Trump en su año electoral y de esa manera perjudicar su re-elección... Hay decenas de ellas, ¿Posibles?... quizá, ¿probables?... muy poco. Por tanto, a pesar de mi naturaleza polemista, creo plegarme a la hasta ahora teoría de que el COVID-19 no es sino un virus que habitaba en animales (como muchos otros) y por descuido y negligencia humana, empezó a movilizarse entre humanos, originando la lamentable situación a la cual hemos sido objeto.

6. OVEJAS EN GENERAL:

Muchas veces la analogía de las ovejas sumisas al pastor, llevadas donde sean llevadas sin ningún tipo de objeción, total y absolutamente dirigidas sin mayor esfuerzo, se me hace completamente ajustada a la realidad en que vivimos. Nosotros como sociedad tendríamos que tener la responsabilidad de evaluar lo que nos sucede y de alguna manera ajustarnos para bien, optimizarnos para mejor, seguir siempre adelante; pero parece que eso no sucede y lejos de eso, pareciera que nuestro caso empeora sin remedio, al menos en algunos sectores ciertamente importantes. ¿Hasta cuándo vamos a darle protagonismo a idiotas? Es importante entender que nada de lo que hasta ahora hemos hecho y que no esté íntimamente relacionado con la ciencia, las artes y la libertad plena del individuo en todas sus áreas, ha influido para bien en nuestro bienestar diario y futuro. Mientras sigamos empecinados en involucrarnos en religiones de fe ciega a fantasías aniñadas, en darle la espalda a las investigaciones y a la ciencia en todas sus manifestaciones, ignorar de manera olímpica las revelaciones dadas por los debates de ideas, justos, interesantes y profundos, al desarrollo holístico de las artes en general y su promoción, el contundente y constante estímulo al pensamiento crítico en todo su esplendor, seguiremos en una carrera rauda hacia una involución que es absolutamente innegable y lamentablemente palpable en cada paso de nuestro vivir cotidiano, haciendo que las esperanzas a revertir el proceso sean cada vez más escasas y lejanas.

CONCLUSIÓN:

A pesar de todo, no debemos perder la esperanza, no se si de un mundo mejor, no se si de una sociedad más equilibrada, no se si de unos gobiernos más justos. Es muy cuesta arriba pretender cambios grandes, generales, contundentes, así no funciona la sociedad lamentablemente, pero sí podemos intentar al menos cada uno de nosotros cambios individuales, cambios en nosotros mismos que al fin y al cabo somos lo único en donde ejercemos algún tipo de control y por ende de alguna manera u otra, generar mejoras colectivas y por consiguiente contribuir literalmente con granos de arena en el mejoramiento general de una sociedad ciertamente fallida y que al menos podamos decir cuando algún día partamos quien sabe a donde, que hemos dejado un lugar mejor del que encontramos al venir.



Ricardo J Martínez
Miami, 2020

Tuesday, October 13, 2015

Pope F, are you for real?

This time I’m going to assert a point that really disturb me, and that is the fact that in this historic moment in modern society, and I suspect that it’s been like that since ancient times, any organization, project, institution or plan, even the most despicable one, if it has a likeable “face” or façade, everything’s going to be alright. For those who still don’t get it, I’m going to throw one example in order to clarify my point.
Let’s talk about a certain Pope:
He was criticized for recentralizing power back to the Vatican following what some viewed as a decentralizing by Pope John XXIII.
He was also criticized for failing to respond appropriately to the sex position against artificial birth control, including the use of condoms to prevent the spread of HIV, was harshly criticized by doctors and AIDS activists, who said that it led to countless deaths and millions of AIDS orphans abuse crisis.
He’s defense of teachings of the Catholic Church regarding gender roles, sexuality, euthanasia, artificial contraception and abortion came under criticism.
Some Christian feminists challenged views of his on the role of women in society, including the ordination of women.
Among other things, this was pretty much the “dark side” of that popular Pope, and when I say popular, I mean it: John Paul II. This Pope was, until now, the most popular Pope of modern history, because he was extremely “likeable”, a face that can only symbolize or be synonymous of loyalty, kindness, and love; but deep inside he had a very dark reality.
Don’t get me wrong, people: I love this new Pope F! I’m sure that this dude is a fantastic person and as a friend, he has to be something else, but it’s not about that, we have to remember that he’s the “President of a country” named The Vatican and has, like any other country, all the demons that we’ve discussed in other articles. It’s not, for sure, coincidence the fact that just after one of the most despicable and unlikable Pope in modern history comes one of the most popular and likable... No way!

I just wonder what is it with this new Pope? Do we really know what’s behind this again “likable” façade? Just sayin’!

Monday, November 3, 2014

Con respecto al Miss Venezuela.


En una noche tan linda como esta, cualquiera de nosotras podría triunfar…”

   Para los venezolanos, sobre todo los de algunas generaciones atrás, oír esa letra acompañada de su respectiva melodía y cadencia armónica, originaba una especie de exaltación, una alegría indescifrable, una satisfacción y una expectativa casi desesperante, ya que después de esa música premonitoria vendría lo que para muchos era el símbolo de la idiosincrasia misma del venezolano y todo lo que ello significaba: el concurso del Miss Venezuela. Tengo que confesarlo, yo mismo por años lo sentí de esa manera; quizá eso me da autoridad suficiente para referirme a ese hecho con tanta propiedad. Nombres como Osmel Sousa o Joaquín Riviera han pasado poco a poco al inconsciente colectivo del venezolano (sin ser ellos mismos venezolanos de nacimiento) como piezas fundamentales en el bagaje “cultural” del país. Las coreografías, los vestuarios, el escenario, el eterno y acartonado anfitrión con su contraparte femenina, la música repetitiva y de objetable calidad; todo eso configuraba, año tras año, el afamado y ciertamente reputado concurso del Miss Venezuela. Sin embargo, después de años sin ver el concurso, tuve la oportunidad de ver su última entrega y realmente hay mucha información con respecto al mismo, información que definitivamente valdría la pena hacérsela llegar a los mismísimos organizadores del concurso, no con la esperaza de que corrijan lo incorregible, sino para que se den cuenta de una buena vez que hay personas que realmente conocen lo que tal concurso promueve y están haciendo fuerza para derogarlo de una buena vez y para siempre.
   Empecemos por el comienzo: por alguna razón, el escenario de esta entrega no fue en un pomposo teatro o sala de concierto como usualmente se hacía, sino en lo que parecía ser los mismo estudios del canal anfitrión. Los organizadores podrían decir en su defensa que “el gobierno” no permitiría tales eventos en sus instalaciones públicas (argumento lógico, cabría destacar). No obstante, sin asomo de dudas, quedaría algún lugar privado disponible para un evento de tal magnitud, dispuesto a prestar sus instalaciones a tan magno evento por algún canje en metálico y una buena dosis de promoción. Ese cambio de escenario, en todo caso, seguirá siendo un enigma.
   Entre otros elementos heridos en el proceso se encuentra la escenografía, realmente vergonzosa, muy parecida a su homónimo Miss Chocozuela, digna representación hecha por un programa cómico líder en otras épocas del país. La iluminación realmente deficiente, los bailarines alta y vergonzosamente descoordinados y con coreografías pasadas de moda a un nivel casi ridículo, los trajes de las concursantes, como siempre, de una pomposidad anacrónica y, acompañados de la mala costumbre que sigue intacta, aquella de describir la prenda como si realmente fuese tan importante el hecho de estar cubierta con cristales austriacos o de ser hecha de tela importada de algún lugar exótico de Asia, sobre todo en una sociedad mundial con tal nivel de necesidad y crisis.
   No quiero ahondar en el hecho, yo diría punible, de mostrar a la mujer como una “cosa”, como un pedazo de carne al cual hay que evaluar y qué mejor manera de hacerlo que mostrándola con toda la piel que permita la censura y el horario de transmisión. Muy parecido, y lo repetiré hasta el cansancio, a un desfile de reses. Como dije anteriormente, no quiero ahondar en ese argumento, saquen ustedes sus propias conclusiones.
   El punto que todos esperamos es la última parte del evento, aquella en la que siempre, óigase bien: siempre, se demuestra que las concursantes son unas ignorantes sin remedio y que están en el lugar preciso, en donde solo muestran sus características externas y no necesitan sus capacidades internas, humanas, las que realmente las harían mujeres no solo bellas por fuera sino lo realmente importante, útiles y valiosas. Ahora bien, me pregunto la razón de tal sección, si lo que importa es lo externo y, como no se cansan de corroborar, siempre fallan irremediablemente en su tarea de demostrar que son algo más que belleza física; fallan aparatosamente una y otra vez, por más que les inventen estudios y lo que es peor, por más que realmente estén estudiando carreras universitarias, como si eso fuera lo necesario para convertirse en una persona culta, inteligente, responsable y preocupada por su comunidad. Por supuesto, en esta entrega 2014, la sección de preguntas fue aún más patética porque por alguna misteriosa e ininteligible razón, como muchas de las cosas que acontecen en ese concurso, eran recicladas de otros eventos. Otro enigma sin resolver.
   Por último, no quiero dejar de destacar, la participación patética, ciertamente grotesca y de muy mal gusto (si se puede destacar en ese departamento cuando se habla del concurso del Miss Venezuela) del señor Osmel Sousa, que ahora al parecer se ha convertido en una suerte de pésimo actor cómico o algo así; al menos esa es la versión nueva del señor, después de su participación en aquel otro bodrio de Miami llamado “Nuestra Belleza Latina”. ¿Es que nadie se ha dado cuenta de que ese señor se ha encargado directa y responsablemente de contribuir sólidamente en la transformación de la mujer venezolana en un objeto? Que él ha sido uno de los responsables de que la mujer venezolana desde niña (y lamentablemente los padres arrastrados en esa locura) vea dicho concurso como algo al cual aspirar y no algo de que desdeñar, sin darse cuenta que no solo es patético el hecho de concursar en tal evento, sino que dentro del mismo se han roto reglas éticas y ya es descarado el uso de cirugías plásticas para “corregir” detalles o defectos, mostrando claramente que no solo la forma sino el fondo del concurso está podrido.
   La mujer venezolana, la mujer en general, tiene que entender que ellas no son una cosa que se exhibe, que no son carne que se muestra en un concurso, que no es nada el hecho de ganar un concurso de belleza, que lejos de elevarle el auto-estima a esas niñas incautas, la empequeñece, las transforma en una cosa, un ser inanimado y sexual, únicamente para ser visto y apreciado como tal, precisamente lo que no debe permitirse. La mujer, y en este caso la venezolana, es bastante más que eso, es lucha, es madre, es familia, es estudio, es sangre, es sacrificio, es belleza integral, es ternura, es inteligencia, es bondad, es solidaridad, es ayuda incondicional y es una gran combinación de todo eso y más, elementos que curiosamente no se plasman en la piel. ¿Cuál es la razón para destacar el más simple de todos los atractivos de una mujer, el más azaroso y del que no tienen control las participantes?
   Con respecto al concurso del Miss Venezuela y en general todos esos concursos, terminando en el Miss Universo, no solo deberían de detenerlos, sino deberían dejar de existir e incluso, debería pagar con cárcel todo aquel que promueva dichos eventos. La certeza es casi absoluta de que tal movida, aliviaría a la sociedad de una gran cantidad de fallas a nivel de percepción de la realidad en términos de estética.
   Señoras y señores, deberíamos empezar a ponernos serios y promover lo que nos podría eventualmente sacar de este oscurantismo cultura, intelectual y emocional en el cual navegamos desde hace bastante tiempo y que concursos como el Miss Venezuela (y todos los similares en el planeta entero) no solo insisten en llevar a la sociedad a ese oscuro lugar en donde sitúan a la mujer desde siempre, sino que promueven todo lo malo que cualquier sociedad podría engendrar.

Saturday, July 26, 2014

Israel-Palestina, aquí vamos de nuevo.

Faltan palabras para expresar lo que se siente cuando se ven las imágenes de los niños heridos, los pequeños cadáveres pululando en los pasillos de los hospitales o ruinas de lo que poco tiempo atrás fueron casas u hospitales o museos o cualquier humilde construcción en Gaza. Sin embargo, el problema aparentemente va mucho más allá que eso. Para empezar, la gravedad del asunto debería consistir en la muerte indiscriminada y alarmantemente mayoritaria de civiles, sobre todo niños, mujeres y ancianos. Sin embargo, esa aparentemente no es la gravedad del mismo. El argumento de Israel es que "tiene el derecho de defenderse de los ataques indiscriminados con cohetes por pate de Hamas" y que el resultado de las muertes de niños, mujeres entre otros civiles es consecuencia de las políticas de Hamas en ubicar "escudos humanos" para protegerse. Primeramente, si ese fuese el argumento en realidad, ¿no importaría encontrarse efectivamente con un "escudo humano" para detener el ataque de esa manera o simplemente NO IMPORTA ese hecho con tal de producir el ataque e, importante destacar, fallar dramáticamente en el intento, ya que el 80% de las muertes son civiles? En mi miope visión estratega, creo que hay algo en todo ese argumento que no me convence del todo. Otra de mis grandes intrigas consiste en que desde siempre, o al menos desde su formación, es un hecho bien sabido en todo el mundo que una de, sino el, más eficiente, profesional y poderoso servicio de inteligencia del planeta es el Mossad. Sin embargo, lamentablemente no pueden informarse de dónde se encuentran los famosos túneles del Hamas y, de manera muy bien orquestada como ya han hecho otras operaciones en el mundo, silenciosa y efectiva, ir hasta ellos, asesinar a los terroristas del Hamas y devolverse a casa a cenar y ver las noticias de las nueve. Pero es curioso que no lo hacen de esa manera, lejos de eso el IDF (ejército israeli) va con todo, de la manera más agresiva, bélica y notoria, como si eso fuese una bandera política y contribuyera a la carrera de Netanyahu, como si ya hubiese sucedido en el pasado... ¿o esa es la explicación? Claro, qué importan los muertos palestinos, niños, mujeres, animales, infraestructura, lo que realmente importa es la "imagen" política, entre otras cosas más oscuras, para poder permanecer en el teatro político. Cabe destacar, que pretender decir que Hamas quiere más muertos de su misma gente con el fin de propaganda política es otro argumento bastante corto de patas, ya que si es así en realidad, ¿por qué Israel está contribuyendo a su estrategia asesinando a tanta población civil? ¿Es que acaso la idea es "ayudar" al enemigo? porque hasta ahora, si ese es el argumento, Israel le está siguiendo el juego de maravilla a sus enemigos. Por cierto, el argumento gastado de usar baterías y armamento en o cerca de poblaciones civiles es un hecho mundial. De hecho, todas las baterías anti-misiles en Israel se encuentra en areas o cercanas a areas de población civil, por no especular qué se encontrará debajo de Washington D.C. Otro dato importante con respecto a este último dato, la franja de Gaza es un area con una de, sino la, densidad de población más grande del mundo, 1.8 millones de personas en un area más similar a un gran ghetto que a un país, de manera que sería bastante ingenuo pensar que cualquier recurso armado con el fin de legítimamente defenderse o al menos intentarlo, estuviese en un lugar "sin" población civil.
Todo está mal en ese conflicto y en última instancia, el hecho de que la enorme mayoría de pérdidas sean civiles es un punto absolutamente impresentable.

Monday, May 5, 2014

El miedo a no trascender

Desde que era niño, siempre me fascinaron las historias de hombres y mujeres de otros tiempos, antiguos, lejanos, de aquellas civilizaciones de antaño, perdidas, en donde los detalles de sus relatos bordeaban milimétricamente la fantasía. Eso creo que era bueno porque siendo niño, realmente no podría asegurar qué era más sano y creíble para mi pequeña mente, si la fantasía o la realidad. Lo interesante del caso, incluso ahora de adulto, es darse cuenta que la historia de la humanidad, del mundo como lo conocemos, está plagada desde todas las épocas de gente importante, gente decidida, gente emprendedora, gente que ha trascendido de alguna forma.
Hablando de trascendencia, tal calificativo se le puede otorgar a muchas personas a lo largo de la historia; a decir verdad, una de las maneras de trascender podría considerarse en tener descendencia y por ende, una gran cantidad de humanos “trascienden” a través de ese medio. No obstante, a pesar de que la humanidad ha seguido adelante a través de los siglos gracias a la descendencia de nosotros mismos, no necesariamente ese es el único tipo de trascendencia a la cual voy a hacer referencia en esta oportunidad.
Empecemos por definir, de la manera más simplista que encontré, qué es la trascendencia.
De acuerdo a la Real Academia Española, es como sigue:

Trascendencia.
1. f. Penetración, perspicacia.
2. f. Resultado, consecuencia de índole grave o muy importante.
3. f. Fil. Aquello que está más allá de los límites naturales y desligado de ellos.

De acuerdo a lo que me gustaría significar en este artículo, creo que las acepciones dos y tres serían las más ajustadas.
De manera que a mi criterio, una persona podría trascender de varias formas. Por ejemplo, la obvia sería tener descendencia; justo en ese momento, la trascendencia por definición se daría, ya que el que trasciende continuaría en este mundo a través del hijo o hija.
Otra manera de trascender podría ser con mucho dinero. De alguna forma, alguien que ostente de una gran fortuna podría trascender este plano con las cosas que haya hecho o dejado de hacer en virtud de su fortuna o simplemente, el hecho de permanecer en la memoria de algunos como alguien que pudo jugar con las reglas de esta sociedad y vencer en donde el dinero es de vital importancia.
También podría ser alguien con un gran reconocimiento a nivel laboral, eso permitiría a la memoria colectiva en recordar a esa persona como alguien que hizo algo por su área de trabajo y generalmente, esos logros laborales de alguna forma trascienden tiempo y espacio.
Podría ser con trabajo social, con fundaciones o con algún logro a nivel comunitario o incluso de índole personal y que refleje la inmortalidad del hecho y por consecuencia, de la persona que lo generó.
Definitivamente, creo que hay muchas maneras de trascender cuando ya no estemos en este plano. Sin embargo, veo con cierta ansiedad la posibilidad de no hacerlo, a pesar de las múltiples maneras ya antes mencionadas. Es allí donde el título de este escrito entra en acción. Cuando una persona no tiene ninguna de las maneras que se han mencionado anteriormente y a pesar de ello siente la necesidad de hacerlo, (y que a propósito creo es una necesidad de todo ser humano, siendo una cuestión de tiempo el sentirla como tal) es allí, donde muchos hombres y mujeres probablemente entren en un estado depresivo difícil de salir.
Es lamentable pero desafortunadamente cierto: puede ser que no trasciendas y que tu paso por este mundo sea como el de una hoja seca en medio de una hojarasca.
Quizá, cuando ya no estés, alguien de tu familia o de tus amigos te recuerde en alguna oportunidad, bajo una circunstancia específica; entonces, ¿será eso trascendencia o no? En todo caso, si eso te hace feliz, saber que alguien alguna vez te recordará por algunos segundos, entonces no tenderías por que sentirte ansioso. Pero si eres como yo, probablemente estés aterrado en estos momentos.

Saturday, September 15, 2012

Preparando el show.


Es más que evidente que la preparación de un show, mientras más organizada y meticulosamente orquestada, es lo que garantiza, al menos en gran parte, el éxito de la "presentación". Por ende, es obvio que lo sucedido en el consulado estadounidense en Libia no es sino una preparación a algo mayor, más contundente, no necesariamente de orden bélico pero sí de orden trascendental. De hecho, al día siguiente ya 50 infantes de marina y dos portaviones estaban dirigiéndose hacia Libia por "seguridad".
¿Soy yo o es más que obvio la preparación para algo un poco más contundente con respecto a las relaciones internacionales de occidente y oriente?

Friday, January 14, 2011

Libros en venta

Quiero participarle a todos mis lectores que cuatro (4) de mis libros están a la venta en lulu.com [http://www.lulu.com/spotlight/Neco]
"BANDERA FALSA", novela acerca de los eventos del 11 de septiembre del 2001.
"HISTORIAS DE UN MUNDO REDONDO", compilación de cuentos cortos.
"LA TERCERA CARA DE LA MONEDA", novela sobre la vida y lucha interna de un hombre ante la vida y la sociedad.
"CIENCIA, RELIGIÓN Y OCULTISMO: SU INTEGRACIÓN Y SU DISCREPANCIA", tratado investigativo sobre las semejanzas y diferencias de las tres corrientes anunciadas en el titulo, paseando por la historia de ellas y analizando a fondo sus raíces.
Espero que compartamos esta aventura. Nos vemos en las páginas.